La vivienda y el hábitat frente a los retos sociales, territoriales y ecológicos

Visuel
La vivienda y el hábitat frente a los retos sociales, territoriales y ecológicos
Tipo de texto :
Dictamen
Tipo de consulta :
Autoconsulta
Tramitada por :
COMISIÓN DE TERRITORIOS, AGRICULTURA Y ALIMENTACIÓN
Date d'adoption
Emitido el : 08/07/2025
Mandature
2021-2026
Ponente :
Photo
Marie-Noëlle LIENEMANN
GRUPO DE COOPERACIÓN
Photo
Maud LELIEVRE
GRUPO DE MEDIO AMBIENTE Y NATURALEZA
    Presentación
    Présentation

    En Francia, disponer de una vivienda, condición indispensable para ejercer una actividad, construir proyectos, ser autónomo, fundar una familia..., es un derecho consagrado en la ley. Sin embargo, la crisis de la vivienda se agrava y se acelera desde hace varias décadas. El número de personas sin hogar alcanza niveles dramáticos. Cuatro millones de personas viven en condiciones precarias, la mayoría de las solicitudes de vivienda social no se satisfacen y la construcción de viviendas nuevas se encuentra en su nivel más bajo desde 1995. Al mismo tiempo, el poder adquisitivo de los franceses se ve afectado por el aumento de los gastos relacionados con la vivienda, que se han convertido en la primera partida del presupuesto de los hogares, mientras que un número cada vez mayor de ellos no puede acceder a la propiedad.

    Al mismo tiempo, los cambios sociodemográficos se aceleran y se intensifican: envejecimiento, nuevas estructuras familiares, metropolización, desertización de determinadas zonas rurales, a lo que se suman los efectos cada vez más dramáticos del cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Estos profundos cambios se traducen en nuevas necesidades, hoy difíciles de cuantificar, que deben tenerse en cuenta y anticiparse: confort en verano, adaptación a la dependencia, tamaño y ubicación de las viviendas... Las respuestas que se den para satisfacer las necesidades cuantitativas, pero también en términos de diversidad social, equilibrio territorial, calidad de vida, acceso a la naturaleza..., deben ser tanto nacionales como locales, favoreciendo la cooperación entre el Estado y las colectividades territoriales. Deben recurrir a todo tipo de viviendas: sociales, privadas de alquiler, colectivas e individuales, acceso a la propiedad, haciendo hincapié en la revalorización de los edificios existentes para limitar el consumo de suelo, en coherencia con la artificialización neta cero y los impactos medioambientales del sector.