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El acceso a la vivienda de los j贸venes

El acceso a la vivienda de los j贸venes

Tipo de texto : Dictamen
Tipo de consulta : Consulta gubernamental
Tramitada por : Secci贸n de ordenaci贸n sostenible de los territorios

Ponente :

Claire GUICHET
Grupo de organizaciones estudiantiles y movimientos juveniles (OEMJ)
Emitido el : 23/01/2013 | Representaci贸n : 2010-2015

Francia es uno de los países de la Unión Europea en el que antes se produce la salida de la casa de lo padres y está más apoyada por la familia: con 21 años, uno de cada dos jóvenes vive con sus padres. Pero también es uno de los países en el que la permanencia en la casa de los padres está más correlacionada con la precariedad laboral. Las idas y vueltas tras una primera salida de casa de los padres afectan a casi uno de cada cinco jóvenes. Se teme que la crisis acentúe este fenómeno en los 9,65 millones de jóvenes de entre 18-29 con que cuenta Francia en 2012.

El incremento del parque de primeras residencias, centrado sobre todo en las grandes viviendas en las zonas periurbanas y rurales, responde mal a las necesidades de los jóvenes. En efecto, los menores de 30 años están sobrerrepresentados en las pequeñas viviendas del parque de viviendas de alquiler privadas y muy a menudo viven solos, en los centros urbanos, lo que aumenta su tasa de esfuerzo neto (gastos de vivienda, incluyendo el alquiler o reembolso de préstamos, una vez deducidos los subsidios de vivienda). Los jóvenes entre 25-29 años dedican al alojamiento un 18,7 % de sus ingresos, frente al 10 % para todos los grupos de edad (son mucho más numerosos que los jóvenes los mayores de 30 años propietarios y que han acabado de pagar sus préstamos). el 21% de los hogares cuya persona de referencia es menor de 30 años residen en viviendas atestadas (9 % del total de hogares). La escasez de recursos y la precariedad laboral expone a muchos jóvenes al endurecimiento de las garantías exigidas por los arrendadores, lo que incluso les obliga a aceptar a veces viviendas indecentes. El número de plazas gestionadas por los CROUS (169.000) y por las Residencias para jóvenes trabajadores (FJT) (40.000 viviendas) es insuficiente, especialmente en las zonas con una alta demanda.

El aumento de la movilidad y la permeabilidad de la situación de los jóvenes (estudiante, aprendiz, trabajador en prácticas, empleado, ...), ligados a itinerarios de acceso al empleo fragmentados, complican la implantación de mecanismos que se adapten a sus necesidades. A una demanda de rapidez y de ayuda global responden políticas de vivienda intermitentes, mecanismos específicos y rígidos, gestión puntual..

Para el CESE, facilitar el acceso a una vivienda independiente para los jóvenes entre 18-29 años conlleva la implantación de un conjunto de soluciones diversas que combinen las directrices generales de las políticas de vivienda y medidas específicas.