Inicio > Trabajos del CESE > Trabajos publicados > Actuar en favor de la mixidad de las profesiones
Actuar en favor de la mixidad de las profesiones

Actuar en favor de la mixidad de las profesiones

Tipo de texto : Dictamen
Tipo de consulta : Consulta gubernamental
Tramitada por : Secci贸n de trabajo y empleo

Ponente :

Patrick LI脡BUS
Grupo de la artesan铆a
Emitido el : 26/11/2014 | Representaci贸n : 2010 - 2015
El legislador ha adoptado numerosas disposiciones, con el objetivo de promover la igualdad profesional entre mujeres y hombres. Actuar en favor de la mixidad de las profesiones es una etapa adicional, en la política de igualdad profesional.
 
Constataciones, análisis, evoluciones, todos los datos reunidos desde hace varios años conducen a conclusiones similares y muchos trabajos han identificado las palancas, para luchar contra las desigualdades de género, en la formación y el empleo. La mixidad ha sido identificada sin embargo bastante recientemente, por los poderes públicos, como una relevante dimensión de la igualdad profesional. En este ámbito, las evoluciones parecen ser todavía limitadas e inciertas. Se debe pues prospectar un amplio campo de propuestas y de actuaciones, con el objetivo de luchar contra los estereotipos de género, movilizando todas las partes interesadas, desde la más temprana educación hasta el puesto de trabajo.
 
La no mixidad de las profesiones está marcada por una fuerte asimetría: por un lado, profesiones con dominante masculina siguen estando difícilmente accesibles a las mujeres que, cuando se aventuran en ellas, se enfrentan a menudo, desde la etapa de la formación profesional, a considerables obstáculos en su recorrido; por otra parte, algunas profesiones con dominante femenina están poco valoradas, infra remuneradas y a veces condenadas al subempleo y al tiempo parcial no elegido. De modo que no atraen a los hombres.
 
Los estereotipos de género, basados en una caracterización y jerarquización de las competencias, transmitidos en todos los niveles de la sociedad, desde la célula familiar hasta la esfera pública (representación política, medios de comunicación...), pasando por la escuela, la formación profesional y el trabajo, son el origen de un reparto desequilibrado entre hombres y mujeres en las profesiones y constituyen, todavía en la actualidad, un poderoso factor de bloqueo. Esta es la constatación a partir de la que nuestra asamblea ha estructurado sus propuestas.
 
Todavía en la actualidad, muchas mujeres, en el trabajo, solo están consideradas como en busca de un salario adicional, cuando la realidad es muy diferente: muchos hogares monoparentales viven con este salario único y en los hogares con ambos miembros activos, las dos remuneraciones son a menudo esenciales. A pesar de su constante desarrollo desde la posguerra, la actividad de las mujeres sigue siendo todavía identificada con las funciones domésticas. Las competencias presuntamente naturales que se les asocia (paciencia, minuciosidad, apetencia para el cuidado e interés de los demás) se trasladan al mundo laboral y se asimilan a tareas consideradas como sencillas y no reconocidas formalmente por ninguna cualificación. Al contrario, las matemáticas, la física, las técnicas, las disciplinas “duras” y las profesiones que se les asocian, aquellas con responsabilidad y toma de decisiones, son todavía demasiado el objeto de una asignación masculina.
 
Se trata pues de descontruir estos estereotipos y de desarrollar realmente una cultura de la igualdad, largo y arduo proyecto, pero ineludible para esperar hacer avanzar por fin esta cuestión. Una verdadera evolución en la mixidad de los empleos solo tendrá sentido en este marco global. Para ello el CESE fomenta una acción voluntaria y más coordinada de los sectores, de los entes públicos y de las empresas.