Las adicciones

Las adicciones

Tipo de texto : Dictamen
Tipo de consulta : Autoconsulta
Tramitada por : Secci贸n de Asuntos Sociales y Sanidad

Ponente :

Gis猫le BALLALOUD
Grupo de las personas cualificadas.
Emitido el : 24/06/2015 | Representaci贸n : 2010-2015

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la adicción se define por la imposibilidad de controlar un hábito que pretende producir placer o descartar una sensación de malestar, y de interrumpir dicho hábito, a pesar de sus consecuencias negativas. El objeto de la adicción se convierte progresivamente en un "apoyo" del que la persona no puede prescindir y que invade su día a día.

Las adicciones son un reto de la sanidad pública. El alcohol mata cada año a 49.000 personas y el tabaco a 73.000. Los resultados de la política de lucha contra las adicciones son contrastados. En el 2013, las tres sustancias psicoactivas más consumidas eran: el tabaco (13,4 millones de fumadores), el alcohol (8,8 millones de consumidores) y el cannabis (1,2 millón). Si el consumo de alcohol y de tabaco se ha reducido levemente, el del cannabis ha progresado mucho. Estos consumos tienden a convertirse en comunes, en los jóvenes y las mujeres. Por ejemplo, la toma de cannabis antes de los 18 años provoca efectos sanitarios y sociales irreversibles, ya que la madurez del cerebro no ha acabado. Aparecen nuevas modalidades o formas de adicción como la embriaguez rápida y masiva: el binge drinking o episodio alcohólico. Los comportamientos también pueden convertirse en patológicos, como los juegos de dinero o el uso excesivo de vídeojuegos.

La adicción no es una fatalidad, es una enfermedad. Las investigaciones neurobiológicas han evidenciado los mecanismos comunes de la mayoría de las adicciones y los avances científicos, en las ciencias sociales y médicas, han permitido mejorar las estrategias de ayuda y de cuidados. Por ejemplo, la abstinencia absoluta y permanente, ya no se considera como el único tratamiento posible, y las recaídas forman parte del proceso de curación. En las clasificaciones internacionales, el uso excesivo de vídeojuegos y de redes sociales no está cualificado como adicción, pues no genera ni riesgo de dependencia posterior ni necesidad de abstinencia. La práctica puede convertirse, sin embargo, en patológica.

La difusión de productos como el alcohol y el tabaco, es el objeto de un agudo marketing. Evitando el marco estricto de la publicidad, nuevas estrategias de marketing fomentan su consumo. En las redes sociales, en particular, imágenes favorecedoras de la transgresión, de la exaltación de la libertad, valorizan indirectamente los productos.

En Francia, más de 100.000 muertes al año, uno de seis fallecimientos aproximadamente, se deben al consumo de sustancias psicoativas. Aunque ya se haya dicho y escrito mucho sobre las adicciones, sus mecanismos, la peligrosidad del consumo de productos lícitos e ilícitos, sus costes económicos, sociales y sanitarios, siguen infravalorados por la población. Sin embargo, se trata de daños evitables

Para nuestra asamblea, una de las condiciones del éxito de la lucha contra las conductas adictivas es la concienciación de la sociedad, respecto a la realidad del consumo, sus peligros y la necesidad de implicarse con las personas que sufren adicciones.